| El mercado asegurador afronta un brutal incremento siniestral. “La frecuencia de robo de autos en Capital Federal y GBA aumentó cerca del 80%. La frecuencia promedio de julio se ubicó en el 5,20% versus una frecuencia promedio de los últimos doce meses de 2,99%”, afirma con estadísticas en la mano Jorge D´Urbano, adscripto a la gerencia general de HSBC La Buenos Aires Seguros e integrante de la comisión que se aboca al tema en la Asociación de Compañías de Seguros. Algunos datos permiten dimensionar el incremento:1) Si se anualiza la frecuencia promedio de julio, el índice siniestral (es decir, la frecuencia por siniestro promedio medida sobre la prima que representa) pasó del 65 o 70% en el 2001 al 100% en el 2002. Con lo cual hoy la siniestralidad se come el 100% de la prima de robo. 2) La frecuencia promedio de julio (5,20%) equivale a frecuencias de algunos países africanos donde no existe el más mínimo sistema de control. Ningún país “con pretensiones de integrar el primer mundo”, como es el caso de la Argentina, está manejando cifras similares a estas. Incluso en Sudáfrica, que según aporta el ejecutivo sufre problemas similares a los nuestros en cuanto a salida ilegal de autos hacia países del norte, se ubica entre el 3,5 y 4%. Y en Brasil, país que más frecuencia siniestral tenía hasta el año pasado en Latinoamérica, está en promedio en un 3,5%.3) En cantidad de unidades, la frecuencia representa el robo de 120 mil autos por año. “Comparada con los 80 mil autos que se venden ahora por año, hoy se roba más de lo que se vende internamente”, advierte con preocupación D´Urbano.MARCAS. La frecuencia de robo varía, obviamente, según marcas y modelos. En los autos de más de 25.000 pesos se ubica en el 4,60%, debajo del promedio, aunque su impacto en índice siniestral es mayor por la prima que mueven. Fundamentalmente dos marcas el Fiat Uno y el Fiat Duna duplican el promedio, con una frecuencia anual del 10%. Otros tipos de vehículos manejan una frecuencia de entre el 6 y 7%. En orden de frecuencia se ubican las siguientes marcas: Peugeot 504, Peugeot 405, Renault Clío, Fiat 147, Renault 12, Renault 18, Peugeot 306, VW Polo, Renault 19 y Corsa. El resto de las marcas se encuentran por debajo del promedio (5,20%).Existen tres destinos para los vehículos robados. El primero es la comercialización de repuestos, principal causa de la fuerte suba que se registra. “Hoy un auto desarmado vale hasta dos veces su valor de mercado, porque por un lado hay poca venta y por otro porque el costo de los repuestos ha crecido en forma más violenta que el propio valor del auto”, dice D´Urbano y tira parámetros: de diciembre a hoy los autos totalmente importados han seguido el valor del dólar, el resto han aumentado entre un 60 y 70% y los repuestos subieron más del 180%. Los autos importados son blanco de los ladrones porque hoy hay menos oferta y porque ha subido su valor, y dentro de los nacionales el robo se focaliza en los autos que no se fabrican más.El segundo destino es el robo para cometer delitos mayores. En algunos de estos casos los autos aparecen. De ahí provienen las unidades recuperadas por las compañías. Mientras el recupero que manejaba el mercado el año pasado estaba en el 30%, ahora el índice ha bajado y se ubica en el 25%, otro dato que demuestra que la suba que se registra hoy obedece principalmente al robo para la comercialización de repuestos.El tercer y último destino es la exportación ilegal de autos a países limítrofes como Paraguay y Bolivia. En Paraguay no existe un registro automotor y radicar un vehículo robado es muy sencillo. Estimaciones extraoficiales indican que de los 750 mil vehículos que circulan en las calles de Paraguay, más de 300 mil provienen de la Argentina o de Brasil. Algo similar sucede con los autos que son llevados a Bolivia, donde la persona que “encuentra” un vehículo abandonado en la calle puede ir a la comisaría de su pueblo y declarar que lo encontró. La policía en ese caso publica en el diario local un edicto informando el hallazgo y si al cabo del plazo estipulado por la ley nadie lo reclama, se lo entregan a la persona que tuvo la fortuna de encontrarlo, por supuesto con todos los papeles legalmente a su nombre.FRAUDE. Pero hay otra razón que explica la disparada de los índices de robo: el fraude. “En el 2002 la cifra de fraude se duplicó. El mercado de usados está más duro y la forma más rápida y eficiente de hacerse de dinero para vivir o incluso para cancelar el crédito prendario es ´venderle´ el auto a la compañía, denunciando un fraude”, dice D´Urbano. Por supuesto, la operatoria cierra porque a la par de la necesidad de la gente proliferan organizaciones que ofrecen el “servicio” de desaparición del auto.Tomando números de su compañía la que viene hace varios años siendo muy estricta en la detección de esta modalidad el promedio histórico del 10% de fraude en robos totales subió ahora al 20%. Como siempre, aunque la compañía lo sepa o lo intuya lo difícil es probarlo. Según los casos, a veces prefieren afrontar un juicio que pagar un fraude que saben es seguro.Gabriela Barbeito | |
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